Cómo preparar un entrenamiento de porteros

El entrenamiento de porteros es totalmente distinto al del resto de componentes de un equipo ya que se trabaja al margen y que por tanto ha de ser diseñado especificamente

Como ya sabemos, el puesto de portero es un puesto muy específico donde se trabajan fundamentos distintos al resto de compañeros y preparamos al jugador para intervenir en contadas ocasiones con la máxima efectividad posible, por lo que técnica, táctica y físicamente, la preparación será diferente.

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En primer lugar, el entrenamiento de porteros debe ir bajo una planificación previa que responderá a una pregunta básica: ¿en qué necesitan mejorar mis porteros?

Normalmente, antes de comenzar la temporada se hace una planificación muy ordenada para trabajar distintas áreas, ya sea de manera únicamente formativa en caso de fútbol base como de manera competitiva en caso de fútbol semi-profesional o profesional.

Por ejemplo, para porteros sin experiencia ni conocimientos profundos, una planificación apropiada sería una en la que vaya aprendiendo distintos gestos técnicos en orden creciente de complejidad:

1.- Cómo embolsar una pelota

2.- Técnica de manos para atrapar una pelota

3.- Desplazamiento en portería

4.- Colocación en portería

5.- Introducción a la batida

6.- Batidas en movimiento

7.- Juego lejos de la portería

Fijándonos en el ejemplo anterior, que bien podría ser una planificación real y que si logramos cumplir podemos estar muy orgullosos de nuestro trabajo, debemos asignarle el número de sesiones necesarias a cada habilidad. Es decir, no se debe trabajar un concepto si el anterior no está totalmente asimilado, por lo que la planificación debe ser flexible y debemos ser capaces de detectar los errores y la forma de corregirlos, aparte de ser capaces de conciliar los distintos niveles de los porteros, ya que cada portero tiene sus propias debilidades y fortalezas.

Una vez tenemos claro qué queremos practicar, podemos plantear el entrenamiento que consta de 4 partes, que son el calentamiento, bloque técnico, bloque técnico-táctico y vuelta a la calma.

  • Calentamiento: el objetivo es preparar al portero para la sesión, tanto física como mentalmente y depende directamente del resto de sesión además de las características del portero. Por ejemplo para niños, es un buen momento para hacer juegos básicos y divertidos mientras que para porteros más experimentados se busca el calentar con totales garantías todas las partes que intervendrán en el resto del entrenamiento.

Resulta muy recomendable, sobre todo a edades tempranas, el dedicar algunos calentamientos al trabajo de coordinación.

Este trabajo debe realizarse de manera continua durante el desarrollo del portero, ya que nos ayudará a mejorar las prestaciones y respuestas, por lo que el uso de aros y escaleras en el suelo o circuitos con picas y conos (siempre con la participación del balón para darle sentido y hacerlo más divertido) nos ayudarán a que el portero conozca mejor su cuerpo y aprenda a dominarlo conjuntamente.

Partidos de rugby sin contacto, jugar al mate, baloncesto, futbol-tenis o desplazamiento con paradas poco exigentes son buenas bases sobre las que trabajar el resto de la sesión.


  • Bloque técnico: cuando el cuerpo está listo, prepararemos ejercicios para mejorar la habilidad planificada de forma analítica; es decir, basarnos en la realización de forma repetitiva del gesto técnico y hacer las correcciones necesarias hasta que lo consideremos como aprendido. Por ejemplo, si hemos planificado un bloque de un mes para la mejora del juego aéreo, en esta parte del entrenamiento primero debemos aprender a atrapar el balón en estático para ser capaz de hacerlo más tarde en situaciones dinámicas. Para ello, un circuto con desplazamiento atrapando el balón al final del mismo podría ser un buen comienzo. Por supuesto, las correcciones son fundamentales para progresar, ya que de lo contrario la repetición del error no sirve para mejorar.
  • Bloque técnico-táctico: en este sentido tal vez el trabajo del portero sea algo diferente al de los jugadores de campo ya que nuestro trabajo táctico va mucho más ligado al técnico que el del resto de jugadores. Por ejemplo, mientras que un jugador aprende a hacer marcajes individuales, posicionales, coberturas… en definitiva, movimientos sin balón, la inmensa mayoría de nuestras acciones conllevan al final a lo mismo: parar el balón. Por tanto, en esta parte del entrenamiento nunca dejamos de mejorar nuestra técnica.

Si hemos trabajado correctamente la técnica en el bloque anterior, podemos introducir situaciones de mayor complejidad. Por ejemplo, si hemos sido capaces de enseñar al portero cómo coger la pelota con una buena técnica de manos bajo situaciones controladas (ya sea de forma estática o dinámica pero conociendo previamente el recorrido), ahora podemos introducir variantes que acerquen al entrenamiento poco a poco a una situación real de partido: podemos introducir obstáculos que distraigan su atención de la pelota, podemos introducir estímulos que mejoren su toma de decisiones, podemos hacerlo abandonar la portería, cambiar los tipos de lanzamiento… Al final el gesto técnico es el mismo que en el bloque anterior, pero tenemos que conseguir que abandone su “zona de confort”, hacer al portero pensar y enseñarlo a reaccionar cuando la situación no está planificada.

Orientación del ejercicio

Un problema bastante común es el de la falta de espacio para el trabajo de portería. Dada la masificación de los campos de fútbol en los entrenamientos, el contar con nuestra portería se ha convertido en un lujo, por lo que debemos ser capaces de adaptarnos a la situación. Para el calentamiento y la parte táctica no necesitamos en absoluto la portería, pero sí es muy recomendable diseñar los ejercicios en torno a una línea del campo, ya que de esta forma al portero le será mucho más fácil extrapolar lo aprendido a una situación de partido.

En cambio, la parte técnico táctica debe hacerse en la medida de lo posible en portería, ya que aquí las dimensiones cobran vital importancia. En caso de no contar con la portería sí es fundamental poder trabajar al menos en la línea de fondo delimitando una portería nosotros mismos para que el portero se familiarice al máximo con la orientación del juego.

  • Estiramientos

Son los grandes olvidados del mundo del fútbol y muy pocos entrenadores le prestan la atención que merecen, por lo que es recomendable dedicar entre 5 y 10 minutos al final de la sesión a los estiramientos que nos ayudarán a ganar en elasticidad, tan importante en un portero, evitar lesiones, volver a la calma y que podemos aprovechar para charlar de una forma más relajada, saber las impresiones de nuestros porteros, saber si ha quedado contento o hay alguna habilidad de las que se han trabajado que le preocupa. Es una forma de conocer aún más a nuestros porteros y actuar en consecuencia.

RECOMENDACIONES:

– El entrenamiento nunca debe ser improvisado. Debe ir bajo una planificación previa y es recomendable llevarlo por escrito. Esto nos evitará malgastar el tiempo tratando de recordar cómo era tal parte de ese ejercicio tan complicado

– Apunta todo el material que necesites al comienzo de la hoja de entrenamiento para tenerlo todo listo a la hora.

– Implica a tus porteros con el material. Los porteros nos deben ver como sus entrenadores pero deben entender que es un trabajo cooperativo, que no solo estamos para ellos, sino que estamos con ellos y ellos con nosotros, por lo que todos debemos llevar y recoger el material, ya que del trabajo de todos y cada uno de los porteros depende el resultado del entrenamiento.

– Utiliza ropa de portero. Lleva tus guantes al entrenamiento, tus botas y si puedes, ropa de portero. Sobre todo para categorías de fútbol base, el mero hecho de tener un espejo donde mirarse es la mejor de las explicaciones. No te limites a explicar los ejercicios, sino que debes tomar parte del entrenamiento en la medida de lo posible. Haz demostraciones y corrige mostrando cómo debe hacerse.

– El material específico de portero ayuda, pero nuestra imaginación lo hace más aún. Hoy en día, por desgracia casi ningún club puede gastar mucho en el entrenamiento de porteros, por lo que si no tenemos elementos específicos para el entrenamiento de porteros, ayudate de lo básico: conos, picas, chinchetas y balones. Seguro que con eso es más que suficiente.

Próximamente subiré algunas sesiones de ejemplo para distintas edades y niveles, así que atento! Y por supuesto, si tienes alguna duda estaré encantado de contestarla

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3 pensamientos en “Cómo preparar un entrenamiento de porteros

  1. Jose Manuel Calvo

    Lamentablemente no funcionan los enlaces de la página, sale un pagina en blanco cada vez que doy a leer más

    Responder
  2. juansanchezmerchan Autor de la entrada

    Hola Jose Manuel. He estado chequeando las entradas y no he tenido problemas, pero sí que es cierto que a veces le cuesta cargar la página. Lamentablemente es wordpress quien gestiona el funcionamiento interno del blog y no puedo hacer mucho más al respecto. Lo único que se me ocurre es que intentes abrir el blog desde otro navegador. No obstante, muchas gracias por reportarlo!
    Un saludo

    Responder
  3. Pingback: Cómo mejorar el juego aéreo en porteros | mundoportero

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